gatoconejo

FAN DE LOS SIMPSONS

21 de Mayo de 2005

Amo a los Simpsons. Los encuentro BRILLANTES. Sus historias me hacen reír en los momentos más inesperados, en especial con los detalles que no se ven a simple vista. Podría citar tantos capítulos pero antes de sus peripecias prefiero aludir a lo que logran en mí. Prefiero contar una de las cosas que hacen que me gusten tanto.

Hace unos tres o cuatro días, uno de esos asquerosos. Todo lo horrible que puede pasar en un día decidió pasar, al mismo tiempo, en uno solo. Así, cansada, derrotada, y además mojada (llovía), llegando de la universidad, a las 7 y algo de la tarde, literalmente me tiré en el sillón del living. Lagrimeando, con todo el apestamiento que puede caber dentro de un cuerpo. Mi mente exaltada, mis quejas internas reclamando, constantes, imparables, acusadoras, algo fanáticas. Todo por sólo un mal día pero por uno de esos abrumadores.

Entonces Homero en la tele. A Bart le gusta una niña y le pregunta a su papá cómo son las mujeres. Homero busca rápidamente algo con que contesar, y por supuesto lo primero que ve es el refrigerador.Así que responde, aparentando mucha sabiduría, algo así como: “Mira hijo, las mujeres son como los refrigeradores… miden 1.70 cms… emm… tienen 1 metro de ancho… pesan 100 kilos y… y… hacen hielo?” A continuación, corrigiéndose: “Ehh.. no! las mujeres son como…” y elige cualquier otra cosa cercana, igual de tonta, que ahora no recuerdo, porque me distraje con un ruido extraño que resultó ser ¡mi propia risa!… Ni siquiera me había dado cuenta de que los estaban dando y de repente no sólo los había estado mirando sino que también disfrutándolos. Había caído en ellos. Qué impresionante y qué gusto más grande el mío, liberada de toda la mala onda de un solo ramalazo.




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