gatoconejo

Cuento de un día que suponía ser cualquiera

16 de Octubre de 2005

Me obligaron a bañarme muy temprano. Me obligaron a ponerme este trajecito oscuro y rasposo. Todo para ver a un hombre y a una mujer vestidos del mismo color salir de un oscuro edificio hacia un extraño baño de arroz. Vestidos del color que mi mamá me prohíbe, por decir ella que no es amigo de mis juegos. Tirándoles personas el arroz con que a mí no me dejan jugar.

Quizás por eso llora. En su lágrima lo que podría ser un grano de arroz más. Quizás duela al salir porque mi mamá aprieta cada vez más fuerte mis estrechas manos. “No puedo hacer que ellos no tiren el arroz, mamá”, digo, lo cual multiplica la producción desde sus ojos. Con la garganta apretada y doliendo digo: “No necesitamos para jugar el blanco”, intentando así suavizar la visión que la insulta. Pero no funciona, y se diría que ya seríamos ricos para siempre ante el mar de nuevas lágrimas, pero yo no quiero riqueza sino el rostro otra vez terso y la luz en sus ojos.

En un último intento digo “no te preocupes, mamá, yo no quiero ni el arroz ni el blanco y no me convencerán los locos de la calle”, heroico, desdeñoso, propiamente mío. Tratando suavemente de callarme empieza a decir algo, pero sus palabras mueren como pájaro en vuelo cuando el maleducado hombre de blanco nos ve desde lejos y se acerca. La palidez en su rostro es casi un símbolo de esa muerte. El hombre es como un yo gigante y me mira sorprendido. Orgulloso de mí mismo, de mi austeridad y negrura, de mi educación intachable, tiro a mi madre del brazo gritando mi deseo de irme “a un lugar mejor”.

Mi mamá demora tan sólo unos segundos más que yo, su cuerpo floreado recuperando tímidamente el fresco contoneo habitual. Olvidando el arroz, me lleva a comer papas fritas con pollo. Riendo entre lágrimas dice “eres todo un hombrecito”. Sin entender mucho, me pongo una papa frita en cada oreja y digo “pero también puedo ser un alce”.




30 comentarios en “Cuento de un día que suponía ser cualquiera

  • galgata dice:

    Qué hartos comentarios!!! Gracias, gracias :D
    El cuento era bastante claro (dentro de mi mente, jajaja). El niño es hijo del que se casa, pero su mamá y él ya no tienen ninguna relación.. de hecho, el papá ni siquiera sabía que existía el hijo, y por eso hay tanto nerviosismo y blancura.
    Las lágrimas sí eran como arroces… y, sí, el contexto era más o menos humilde, por eso el niño veía el arroz como plata y alimento, en vez de como puro juego… puse un niño tan gringo como ese porque fue el único serio que encontré… jajaja, y puse a esos novios de blanco tan felices no por querer poner tanta felicidad, sino que para ilustrar aquello de que, no sé porqué, me dio con que tanto el novio como la novia estaban vestidos de blanco!!
    Eso era.. NOS VEMOS!! Gracias por participar ;).. jajaja

  • williepooh dice:

    Me gustó el cuento, en todo caso el arte es subjetivo, y la interpretación va de la mano del alma que lo aprecia…

    Saludos!!!

  • maru dice:

    Hola Gálgata,

    No te miento, no entendí una sola cosa… ¡entendí muchas! Cada vez que releía el texto imaginaba cosas distintas, aunque sí hay algo que se repite en todas mi interpretaciones: el arroz no era para comerlo :D

    ¡Saludos!

  • Juan Carlos dice:

    Soy medio despistado para estas cosas, pero al final entendí que el niño era el hijo del novio ¿Cierto?
    J.C.

  • Buttercup 20 dice:

    Me he quedado atrapada en tu historia, es preciosa.

  • Noxiouz dice:

    está hermosa la historia
    mis felicitaciones
    me arrancaste una lágrima muy linda :)

  • a mi tambien se me vienen recuerdos de ese tipo de cuando eran niña..en verdad te felicito. está buenisimo

  • Nelson B. dice:

    Las palabras…a veces lo son todo en otras oportunidades nos limitan tanto. Buena historia, ¡viva ser niño!, sólo la inocencia nos hace darnos cuenta lo tontos graves que somos en ocaciones y como este sistema de vida valida cada día más ser menos esponteneo, menos autentico y más identificado con moldes que no encajan por ninguna parte.
    Chica Alce, un abrazo y dejame unas papas.

  • Tontograve dice:

    se agradece el paso por casa.
    tu cuento es muy especial.
    es como comer calcetines o papas por las orejas.
    coincido conb cainista, deja que el cuento se explique solo.
    ya llegue, no me marchare muy rapido, tengo aqui para rato.

  • Niko dice:

    excelente cuento… tan lleno de todo y carente de nada. las imagenes claras.
    gracias.

  • Nefer dice:

    Muy buen relato, espero con ansia el nuevo post, para ver si le atine a tu interpretacion :)

  • [Matilda...] dice:

    Yo encontré que era clara.
    Eres buena contando historias

  • Emilio dice:

    Tremendo relato. Me gusta el punto de vista. Bien escrito. Felicitaciones!

  • Fer dice:

    Apareciste!!!!!!! tanto tiempo sin verte por mis lares…. gracias por el post
    y me gusto mucho este cuento… ta muy bonito…
    besitos
    cuidate mucho
    bye

  • netesfera dice:

    dejando huellas…

    un beso

  • Cainista dice:

    Galgata.. no expliques!!! Deja que los libros se expliquen solos, no hay nada mas triste que un libro ocn un largo prologo del autor tratando de justificarse, es como si luego de bailar ballet, el bailarin se detuviera a explicar lo que quiso decir con el cuerpo.

    Por otro lado, cuando voy a un museo y veo algunos cuadros, pienso “este cuadro lo colgaron aqui, porque no encontraron al autor para colgarlo de ese clavo”

    Yo al menos lo entendi clarito… con mi propio y personal caleidoscopio de sensaciones… es un alce que se cree niño y ve como alimentan a los humanos lanzandoles arroz y trata de explicarselo a su mma que es una vaca, cierto???

    Besos
    Caín

  • Hola.. buen cuento.. lo que yo entendí fue que se estaba casando el papá de ese niño no? y por eso ella lloraba..
    Bueno igual esperare ver el cuento aclaratorio.. Gracias por el dato que dejaste en mi blog!!!!!
    Saluditos!

  • jota dice:

    ¿Se han preguntado cuántas veces en la vida nos quisieron decir algo claramente y entendimos otra cosa? es la gracia de la comunicación, de la diversidad… yo que tú no lo explicaría, de las interpretaciones de los otros puedes hacer nuevas historias.
    En lo personal, me quedo con la sensación de sentirse pequeño en un mundo donde todo es ininteligible … la pérdida del sentido de la simpleza de ser niño y la muerte de la inocencia, el lugar mejor es el sin sentido de un niño alce que consuela a su madre que lo ve perdido…
    primera vez que te leo. buena experiencia. cariños

  • Switch! dice:

    pasando a saludar, buen inicio de semana, saludos!

  • me encantó! no se si lo que quisiste decir es lo que interpreté pero me encantó…

    me gustaría leer luego que fue lo que quisiste decir…

    un abrazo!

  • Carly dice:

    está precioso este cuento, me dió mucha pena…pudo haber pasado en algún tiempo mucho más atrás, puede estar pasando ahora….

    Es casi como la historia de mi bisabuela con mi abuela…

  • galgata dice:

    Jajajaj… gracias por los comentarios!!!
    Yo encontraba en todo caso que la historia era muy clara, pero parece que me equivoqué… jajaj.. Cuando ponga un nuevo post les cuento lo que quise decir realmente, para no quitarle a los que no lo han leído el CALEIDOSCOPIO de la ambigüedad!! jaja… ;)

  • Mar dice:

    Creo que eso es lo bueno, que cada uno entiende la historia de una manera!
    Me gusta eso de que se puso una papa en cada oreja!

  • Palomilla dice:

    Buen cuento la ambiguedad en todas sus formas, la historia queda para que cada ser que la lea la interprete a su manera. Hay dos cosas que me kedan claras, la primera es el sufrimiento de la madre y la segunda es que tienes una excelente pluma.
    besos

  • Leónidas dice:

    Por cosas como esta, es que uno se dan cuenta que hay que ser más como los niños. La honradez más intachable, unida a la consecuencia más inamovible.

    Déjame decirte que excribes de manera simplemente genial.

  • Pancha dice:

    No entendí si el arroz lo necesitaban para comer, aunque al final comen papas frita con pollo. Tampoco entendí si la que se casaba era la hermana… pero lo entretenido de todo es que es un cuento súper abierto, en que las imágenes se confunden y son ambiguas, asi es que cada uno puede hacer su propia interpretación… me gusto tu cuento Galgata

  • wanglen dice:

    ta bueno
    disfruto leyendo las historias
    esa ambiguedad me ayuda a salir de la rutina de los millones denumeros estadísticos que estpy calculando un domingo de octubre, con la estufa prendida
    mf

  • racarrás dice:

    excelente el cuento.
    no se muy bien porqué.
    pero excelente el cuento.

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