gatoconejo

El viejo y la luna

12 de Mayo de 2006

Shó con el pelo al viento, 1999

Verano de 1999, trabajos. Tenía 17 años y estaba en un bosque de película en lo más alto de Curarrehue (IX Región), junto a toda mi cuadrilla, haciéndole la mediagua a un viejo ermitaño que llevaba tanto tiempo solo que ya no sabía bien hablar porque se le habían ido olvidando las palabras.

El sector era precioso. El viejo nos mostró su huerta, sus 4 perros, algunas ovejas, y el río que cortaba con su fuerza el cerro. Su casa era de una madera oscurísima por toda la lluvia, y estaba media podrida, pero ayudaba al misticismo del lugar, muy cercano a un centro mapuche donde hacían nguillatunes para llamar a la lluvia (por el cual también pasamos uno de esos días).

Con el tiempo, que igual fue bastante corto, el viejo cada vez se comunicaba más, y de forma menos arisca, como el lobo del principito. De vez en cuando sacaba palabras muy grandes y rebuscadas lo que nos extrañaba, hasta que un día finalmente nos contó su historia. Venía de una familia con plata y educación, de Talcahuano. Había vivido bien, con bastante lujos (incluso había ido a la universidad cuando nadie iba), y sido feliz. Tenía una vida hecha y hecha en alegre paz, hasta que un día encontró a su hermano con su futura mujer… Entonces él simplemente no lo soportó, se sintió destruido, y ahí fue cuando decidió que todas las personas en la Tierra eran mentirosas, y se fue. Nunca llamó a nadie y ni siquiera sabía si su familia seguía viva en alguna parte: había perdido toda confianza en el ser humano. Sus amigos desde entonces fueron las plantas y los animales, a los que le hacía cariño mientras hablaba.

Fue impactante, pero no tratamos de decirle demasiado, después de todo, el remezón había sido hace unos 50 años, el daño ya estaba hecho, y él ya se veía bien y había encontrado su manera. Eso sí, después de la impresión, no nos resistimos a discutirle el que toda la gente fuera mentirosa, y el que fuera razón lo sucedido para alejarse de todo el mundo, por horrible que haya sido. Queríamos traer un poco de descanso, justicia, visión o esperanza, pero él insistía en la maldad básica del ser humano, la explicaba como una realidad, un concepto, con actitud dulce y didáctica, y daba argumentos y argumentos para apoyarse, los que nosotros contestamos, ágiles y motivados, inmersos en la discusión. Todos estábamos interesados y cómodos (viejo incluido), disfrutando la conversación.

Y entonces pasó lo inesperado. Se acordó de algo que le iluminó los ojos, probablemente el argumento final, tragó aire, levantó la mano y dijo, triunfante, algo así como: “Cachen lo mentirosa que es la gente que una vez escuché por la radio que el hombre había llegado a la luna… A la luna!!… Cómo alguien podría llegar alguna vez a la luna!! Mentirosas personas, nunca más escuché la radio.” y sonrió orgulloso, concluyendo lo que él pensó que era la demostración definitiva de que había ganado la discusión. Le faltó poco para hacer la reverencia.

Nosotros nos quedamos callados.




16 comentarios en “El viejo y la luna

  • Lizette dice:

    Hola!
    Creo que llega un momento en el que no confiamos en nadie y creemos que todo está perdido. Pero la gente no es perfecta y muchas veces se toman decisiones equivocadas. De cualquier manera, aún ahora hay muchas teorías que dudan acerca de la veracidad de que el hombre haya llegado a la luna en la fecha que lo hizo.
    Saludos…

  • Fernando dice:

    Debe ser muy dificil vivir como hermitaño, acostumbrarte al frio, a la soledad, y sobrevivir sin las comodidades del supermercado.
    En fin, me imagino como se sentirá el hermano ahora.
    Que bonita labor la que ustedes hicieron.
    Saludos.

  • Julius dice:

    No sería rico ser hermitaño a veces?
    Aunque sea por un tiempo nomás, y no enterarse de nada…

    Abrazos guapa

    JUL.

  • Rom dice:

    yo le creo!… lo de la luna es la peor mentira q han dicho!!
    jeje
    que es de él?

    quizas el tb mentia, quizas el mentia con su propia historia….

    saludos!

  • Muy buena la foto, con respecto a los trabajos voluntarios tengo una teoría muy particular que más adelante dará para un post!

    Saludos

  • pato dice:

    yo eh pensado seriamente en hacer algo parecido a lo de el viejo. pero por unos años, no para siempre.
    Y espero que mi hermano no me cage para hacerlo, sorry solo una broma.

    Saludos.
    Pato.

  • Brian dice:

    La verdad, la justicia, lo real y lo irreal, la fantasía, la fe, lo bueno y lo malo. Son todos conceptos. Y esos conceptos los adecuamos a lo que queremos y necesitamos que sean. Como individuos únicos o como sociedad.

    Al viejo no le gustó la definición que le dimos nosotros, y creó las suyas. El define lo que es real o no, lo que es verdad y lo que no. Lo que es correcto he incorrecto.

    Buen post.

  • jorge dice:

    Trato de imaginar lo dificil que fue para el viejo de encontrar a su hermano engañandolo con su mujer, tuvo que haber sido un caos.

    Pobre de él que mala onda lo que le paso.

    De Montreal pour vous autres, un humilde comentario.

    Olle galgata aunque ya hice un comentario, te molesta que comente?, digo porque llegue linkeaando.

  • Pancha dice:

    Tal vez era lo que tenía que haber pasado para que él encontrara la tranquilidad, pero es claro (para mi por lo menos) que tanta radicalidad para tomar ese tipo de desiciones son muy fuertes… un abrazo

  • hola, primera vez que visito tu blog, se ve interesante. Es tarde, asi es que por ahora “vitrinie” Vovleré mañana..es muy tarde y deberia estar durmiendo jejeje….ah por si aca, llegue por el club de lula, donde conozco a la clalu, fer, paitoca, y otras por las juntas de la Fauna Bloguera

  • Uno cree lo que quiere creer…así de simple. Arma su realidad y, en el choque con otras, se producen los problemas. El problema es en la intolerancia ante otros mundos.

    Eso sí, aún con los casos cotidianos de quienes defraudan su condición de seres humanos, la fe en la Humanidad está.

    P.D.: Has sido linkeada.

  • Daniel dice:

    Bonita historia. Los hombre tenemos dentro de nosotros tanto el bien como el mal. Somos nosotros quienes elegimos que camino seguir. Saludos

  • aun hoy dicen que es mentira que el hombre estuvo en la luna (la bandera esta ondulante, algo de problemas con las sombras, etc).
    nunca me tocó hablar con un hermitaño. debe ser interesante. dicen que hablar quita tiempo que podía ser ocupado en pensar. ¿qué pensaría normalmente el viejo de tu historia?

  • Comparto plenamente el contexto de la pregunta de DIEGO.
    a diario vemos (sin caer en exageracion ni menos generalizar) tantas situaciones, hechos que de alguna forma nos llama a recapacitar que tipo de mundo y entorno es en el que existimos.
    la hipocrecia ya es un recurso mas de la escencia de la personas, la mentira quisas su tarjeta de presentacion.
    Que grato volver a leerte, saludos cordiales (te espero en mi ciudad)

  • ::Diego:: dice:

    Ehhh…!!!
    No se si reirme o no. La verdad que la historia del ermitaño es como tragicómica. Pero por otro lado, me pregunto si más allá de la anécdota, no tiene él algo de razón en la base de su idea.

    Resulta que a principios de semana estuve dándole vueltas a la idea de que derrepente como que empiezo a perder la fe en la integridad humana. Todo porque de una me enteré de situaciones que de verdad me chocaron. Nada relacionado directamente conmigo, sino que afectaban a otros y afectuadas por otros, y muchas veces donde el realizador y el afectado eran la misma persona. Como sea de todos modos me impactaron. Entonces pensé será que soy muy cartucho, muy ingenuo, o sencillamante en la base de la raza humana está el comportarse de manera media turbia.

    No sé, pero de todos modos es una reflexión a la que le he dado vueltas. Pesimista, lo sé. Pero en fin. Me gustaría saber de cosas que me hicieran reflexionar sobre todo lo contrario. Me haría feliz por algunos minutos.

    Saludos!

  • Ace dice:

    El viejo bañado en su mundo.Cuando asi pasa, los otros mundos no existen. Y si existieran tampoco importaria. Me tinca que el se configuraba mientras vivia su andar. Palpaba, y sentia, solo lo que tenia en frente. No ganaba ni perdia, solo se ve lo que se sabe.

    buen post!
    Besos

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