gatoconejo

Los pajaritos

18 de Agosto de 2006

Siempre he sido buena para pasar de largo. Las noches se extienden como manteles medievales para mí, como un gran panel en donde poder pintar. Algunas veces ni sé qué anduve haciendo en ellas, pero siempre estoy consciente de que fui muy feliz, dibujando sueños o proyectos de esos sueños, tanto si salí como si no salí, conectada, sonriendo, palpitando muy mía y muy libre… Simplemente se me pasa el tiempo, en esas veces, son horas enteras para mí, en las que puedo ver y entender mi mundo con tanto amor y claridad… Soy tan vasta y tan ilimitada y tan poderosa y tan profunda entonces. No hay sueño que no pueda alcanzar, sobre el cual no pueda planificar un encuentro. No hay empresa que desde esa tranquilidad no sienta que pueda acometer. No hay barreras para mí. Siento con tanta fuerza que me olvido de quién soy, olvidando incluso mi voz y mis facciones.

pajarot

Hasta la hora de los pájaros. Vienen para salvarme de mi propia intensidad y de aquel chupador estado absoluto, siendo por piedad mi llamado a dormir. Aparecen chillando casi histéricos, poco antes de verse azulino tras las ventanas, advirtiéndome sobre la moderación y sobre un probable poco eficiente día siguiente… Sus silbidos me despiertan, me reconectan con la realidad, me impiden pasarme demasiado, y siempre de la misma forma. Primero, el sobresalto, y luego el recordarme de que yo soy yo, y de que hay un mundo real y contante, tan real que si me miro a un espejo podré ver mi reflejo dotado de ojos, y de pelo, y de colores, y formas propias. La naturaleza ha seguido existiendo todo el tiempo, y yo en ella, como sólo una rama de las tantas, aunque una rama conectada, un fragmento de conciencia, una chispa tan llena de impresiones propias y de pasión personal que a veces quisiera morirse. Todo ha continuado respirando. Todo, a la vez, espera.

Los pajaritos así no sólo cierran, sino que también coronan, con sus alegres y exaltados cantos matutinos, el trabajo o el carrete de mis noches, siendo mi banda sonora a la vez que mis cómplices… Un ejército de ellos apañando mi vida, aunque por ahora incitándome a las indicaciones opuestas de las que deberían, indicaciones que probablemente seguiré de aquella forma adecuada en el ya no tan lejano futuro laboral, cuando los escuche para despertarme antes que para dormirme.

Aún así, siempre una maravilla.




18 comentarios en “Los pajaritos

  • Julius dice:

    A mi me cargaban los pajaros cuando salía de algún carrete al amanecer…Ahora en cambio me gustan, sobre todo cuando te despiertan el fin de semana y no tienes que levantarte…y puedes quedarte escuchando, medio dormido, medio despierto. Hasta me gustan las cotorras argentinas, esas que enloquecen a todo el mundo.

    Ahora, lo de pasar de largo, lo hacía cuando era chico. Se me había borrado de la memoria, gracias por recordármelo.

    Amo leerte.

    JUL.

  • Sobre todo cuando estoy en vacaciones me doy el tiempo de apreciar lo que me rodea.. y que mejor que el canto de los pajaritos..
    Ayer mientras me fumaba un cigarro en la puerta de mi oficina se me acerco un pajarito..
    Hizo que olvidara por algunos segundos donde estaba..

    Cariños!

  • Julio dice:

    Hace mucho que no escucho a los pájaros al despertar… supongo que son los efectos de las grandes ciudades.

    Me gustó mucho lo que escribiste, siempre te encuentro sensible e intensa.

    Un beso

  • Belú dice:

    Es tan feo el momento en el que uno tiene que desacostumbrarse a la noche. Me cuesta mucho todavía despertarme a la mañana y dejar pasar posibles noches maravillosas por estar tirada en una cama durmiendo…
    Muy lindo texto, me recordó a mi año 2005.
    Saludos!

    (Escuchando Don’t panic – Coldplay)

  • Daniel dice:

    Pajaritos. No hay mejor banda sonora que esa, tanto si te vas a acostar como cuando te despiertan. Los coros matutinos son mucho mejores que un despertador. Saludos

    PD: Hoy actualicé el blog de musica.

  • Carly dice:

    que lindo…

    Yo ni los pajaritos siento…si no fuera por el despertador yo sería la persona más irresponsable del mundo.

    Me encantó este post…esté súper lindo.

  • Hola, me hiciste recordar que no he visto lo que me rodea hace mucho tiempo, excepto mi magnoleo que esta floreciendo y lo veo desde mi ventana. Tengo que disfrutar mas de la naturaleza como tu de tus pajaritos.

    Muchos cariños

    María Paz

  • jorge dice:

    Ecoutez moi, mon amour. ici à Montréal las noches son como el dia y hay que tener aguante para los carretes intensos. los canticos de los pajaros sont el remedio a los dolores de cabeza y los veranos repletos de lluvias intensas nos hacen pensar a los climas tropicales. Para mi tu eres una mijita rica que sabe muy bien escribir, una especie de catedra artistica en spagnol.

    Ojala que saques un libro pronto!!!

    El Secuas.

    Au revoir.

  • Suelo ponerme a estudiar de noche y lamentablemente rara vez logro cumplir con lo que me programo. Siempre trato de ponerme un límite que si no es una hora es tratar de terminar antes de que los pajaritos comienen a cantar. Rara vez lo cumplo y ante la llegada de su cantar suelo ponerme nervioso, de mal humor , tenso y termino no siendo amigo de ellos, lo que es lamentable. Ojalá tuviese el tiempo, la tranquilidad y las ganas de escuchar su cantar que en otras ocasiones me resulta muy agradable.

    Hace tiempo escribiste en mi blog (primer post! :) ) y hoy me metí a actualizarlo. Qué agrado leer que aún hay gente que encuentra emociones en José Martí.

    Me encanta como escribes,

    Saludos.

  • Pablillous dice:

    como me robo un poco de tu intensidad?

    besos

  • gonzalo dice:

    Los pájaros suelen perseguir a la alegría.

  • Maravillosas coincidencias. Exelente relato!

    Que bueno lo que cuentas del historiador.

    Seguiré visitándote.

    Un fuerte abrazo.

    Shlomit.

  • Fernanda dice:

    Que lindo. Mis pajaritos son las micros de Apoquindo, ajajaja.
    Gracias por las visitas
    ;)

  • ::Diego:: dice:

    Soy Diseñador, durante mis años de estudio, la noche se convirtió en mi amiga, y lo que al principio era un tortura, con el tiempo se convirtió en un rincón de reencuentro. Haber escuchado los sonidos de la noche, luego los del amanecer para finalmente volver al día, me producía una sensación de satifacción, de deber cumplido.

    Tanto fue aquello, que quizá fue sobredosis. Trato firmemente hoy de no hacerlo. Prefiero acostarme temprano para levantarme incluso antes del alba para seguir. De todos modos, ahí los pajaros aparecen, pero es distinto. Hace tiempo que no converso solo con los secretos de la noche oscura. Creo que el movimiento laboral lo aleja a uno de pequeños temas de la naturaleza mística como éste. A veces me echo de menos.

  • valeria dice:

    “Blackbird singing in the death of the night”…
    Hermoso post.

  • Don Chere® dice:

    Chucha..pa mi los pajaritos surten un efecto contrario..es como que saldra la luz del dia y me quemará al no haber dormido.

    Has cachado que la luz del sol se siente distinto cuando uno no duerme?

    Cuidate.-

  • ALCON dice:

    Hola!

    Me encanta la forma en como escribes.
    Porsupuesto que me encanta escuchar el cantar de los pájaros.

    Lindo post.

  • Siguiendo la luna yo llegare lejos…

    Hubo un tiempo en que yo tenía de amigos a las criaturas de la noche. Siempre fuí noctámbulo. Es el mejor momento para soñar y sentirse, como tú bien dices, poderoso.

    El sol es mi realidad, como los pájaros son la tuya. Saludos

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    '