gatoconejo

Abre loz ojoz

24 de Marzo de 2008

Hay comerciales que real realmente me indignan.

Uno de ellos es ese que sale sobre el Preuniversitario Pedro de Valdivia. En él aparece un papá conversando con su hijo, en un futuro muy tecnológico, ambos muy bien vestidos y muy bien educados. Entremedio de lo que supone ser una amena y relajada tertulia familiar, el hijo le pregunta al papá, con admiración, sobre el porqué estudió veterinaria. Entonces éste le contesta, con la voz más tierna y nostálgica de la Tierra, que todo empezó “el día en que adoptó a dos cachorritas”.

Cuando llegó a esa parte, yo incluso ingenuamente pensé, sin saber y casi suspirando, “ay, qué señor más dulce”, pero luego veo que aquellas dos cachorritas de las que hablaban, ¡eran dos mujeres! ¡¡”Adoptadas” del calle por el flaite juvenil (el papá, varios años antes, en el hoy en día se supone), con aro en la lengua que perrea a todo cachete al son de la música reggaetón!!

Debo decir que me cayó como patada en la guata. Inmediatamente pasó de ser un señor dulce a un viejo verdísimo y el hijo un barsa. Es que no tengo nada contra el perreo ni contra el reggaetón ni contra nada por el estilo, ¡pero sí contra el que las mujeres seamos vendidas de esa forma tan escandalosa como objetos sexuales! ¿Cómo puede ser que sea tan poco el respecto que incluso se hagan tallas de nosotras con que somos animales? ¿Qué onda esos productores, acaso no tienen hermanas, mamás, señoras, mujeres? ¡Y cómo pueden prestarse las mujeres mismas a hacer un comercial así! Es que lo encuentro sencillamente del terror. Una falta de respeto, total y absoluta.

Más encima ni siquiera es el primer comercial del Preuniversitario Pedro de Valdivia que he visto del tipo. Hay otro, también muy irritante, en que un cabro, también medio enclenque y flaite, baila con dos mujeres semivestidas, por supuesto guapísimas y más altas que él, y que por supuesto lo están pasando chancho, y cuando la mamá entra a la pieza (porque están en la pieza), él le contesta ¡que está estudiando Anatomía! ¡y la señora se va feliz! ¡Creo que en algún momento hasta bailan todos juntos, o pasa algo del estilo!

Sin comentarios.

¿Qué pretenden vender con eso? ¿La complicidad? ¿Decirle a un cabro promedio (es decir, ni más guapo ni menos guapo que la mayoría, ni tampoco ni más ni menos inteligente) ven para acá y vai a tener mujeres? Facilísimas, por supuesto. Es tan descarado que las personas se compren una imagen tan artificial de éxito (y a costa de las mujeres), que me sorprende saber que tal preuniversitario sea, efectivamente, el mejor de Santiago. Yo opino que será muy bueno a nivel académico, pero que la forma en que se vende es realmente indecente, y no es que yo sea una moralista, pero es que hay cosas que son tan descaradas ¡que no puedo dejar de notar!

Esto me recuerda a un comercial de salchichas (cuyo nombre olvidé) al que le dieron en mala durante muchos años en la tele (y creo que todavía). En ella una señora joven, linda, aparece cocinando con sus hijos chicos (ni rastro del papá de ellos en la escena), que le preguntan cosas como “¿quién te enseñó a andar en bicicleta?”, “¿quién te enseñó a… (ya ni me acuerdo)?”, muchas pero muchas cosas… y la mamá, con los ojos brillantes de admiración a su inalcanzable padre (que tampoco aparece), contesta, a cada una de ellas, que él se las ha enseñado todas.

Como los niños siguen preguntando sobre quién le había enseñado tal o cual cosa, y siempre, siempre, había sido el papá, uno de ellos (tan inquieto como yo al respecto) va al grano y le pregunta, “¿y qué te enseñó tu mamá?”… Y ahí pasa algo que yo sencillamente no puedo creer… Se pone una música media lenta, y como romántica, y ella al fin deja de cocinar (todo el resto del tiempo se muestra muy atareada), para mirar al hijo a los ojos y, con voz altamente emocionada contestar, como quien revela un secreto: “¡¡¡¡”MI MAMÁ ME ENSEÑÓ A HACER (las mejores) SALCHICHAS!!!!”

Ah, y luego agrega “y que los hijos son lo más importante de la vida”, como si esa dosis de ternura familiar fuera suficiente como para hacer pasar piola una imagen de las mujeres tan llena de limitaciones y de estupidez. Yo vi tan probable pasar el mal trago con eso, como lo es comerse medio kilo de estiércol y pretender endulzarlo con un solo dedo de tequila (o jugo natural, si estamos en el tema familiar). Y ojo que lo de los hijos más encima viene en segundo lugar. Primero, las salchichas, luego ellos. Las mejores salchichas, eso sí. Muy importante.

Y lo peor es que tales salchichas (cuyo nombre no recuerdo) seguramente son muy famosas, ya que si han dado ese comercial tanto tiempo, es porque seguramente vende. Y entonces yo me pregunto, ¿quiénes son las que compran esas salchichas, las mismas mujeres a las que el comercial insulta? Y tal vez ni se dan cuenta, la mayoría, de que lo hacen, porque lo venden tras la dulzura del hogar y la familia, y entonces si no se fijan tal vez podría pasar piola… cuando además la familia está formada por parte masculina y femenina y… bueno, no creo que tenga que adentrarme realmente en analizar eso, ¿cierto?

Mi pregunta es ¿acaso los que hicieron el comercial creyeron que las mujeres realmente nos sentiríamos identificadas? Y lo peor es que probablemente yo misma he comido, muchas veces, de esas salchichas, aunque como no recuerdo la marca, no sé exactamente en cuáles ocasiones. Por suerte.

A mí me indigna. Ver que a las mujeres, en los comerciales, no sólo nos tratan de objetos sexuales sino que también de tontas. ¿Qué tipo de mujeres quiere incentivar la sociedad aquí? ¿Realmente quieren degradarnos de esa forma, y luego hacernos perder el compañerismo entre ambos sexos? Porque uno no puede tener real relación ni real compañerismo con objetos puramente sexuales ni con personas limitadas. Siguiendo el modelo, dejaríamos a los hombres solos, y también a nosotras solas de ellos. Y luego no tiene sentido la vida así, de lo solitaria, sin poder realmente entre ambos sexos comprenderse.

Tal vez a algunos les parezca exagerada mi reacción, pero es que yo lo encuentro grave. Toda esa información deambulante, si no se mira con cuidado, es capaz de meterse en el subconsciente colectivo, y luego simplemente nos convertimos en lo que vemos. Luego uno se sorprende de que los hombres (algunos) la traten a alguna de esas formas, ¡cuando hace años que es así en la tele! Es lo mismo que pasó en USA, cuando – si alguien recuerda – pasó toda esa controversia de Janet Jackson mostrando una pechuga, siendo que los gringos ¡venden sexo (implícitamente) en todas sus portadas! (como casi todos los países). Y luego se sorprenden de que alguien lo encuentre divertido, venderse, e incluso lo condenan. Eso es desconocer a la misma creatura a la que se ha dotado de vida. Además, la pechuga de la Jackson no es nada al lado de otras cosas que han pasado en USA (y en otros lados). Visto en perspectiva, es un detalle. Una broma, casi.

Entonces yo opino que tenemos que dar a luz a una creatura mejor, ¡una que nos haga mejores y no más degradados! A veces hasta me da miedo mirar los comerciales, porque algunos son tan descarados en cuanto a eso, que ya ni sé con qué me voy a encontrar, y no es porque éstos establezcan diferencias entre hombres y mujeres (que las hay) sino que es por las que dicen que hay, y por cómo las muestran.

Yo he visto comerciales sencillamente excepcionales que sí se ríen de forma adecuada (opino) de las diferencias entre los sexos. Por ejemplo, hay uno de toallitas femeninas (cuyo nombre tampoco recuerdo), en donde una loca dice algo así como: “qué tal si los hombres pudieran estar en nuestro lugar por un día”, y entonces, uno ve a los tipos pasando todas las situaciones con las que una suele vivir (dígase, sensible en días especiales, complicados con simplemente soltar la toalla y correr en la playa, etcétera), pero con cara de stress y dando la impresión de estar ejecutando peripecias. ¡Es muy divertido! Y está muy, muy bien hecho, y ni siquiera es un comercial para el que uno vea que se haya usado mucho presupuesto. Yo diría que ese comercial, más que acentuar las distancias, acentúa la complicidad entre los sexos. Ese es un comercial buena onda.

¡Así que la creatividad positiva existe!, y a esa encuentro que conviene fomentar, mucho más que al comercial del flaite con las “cachorritas” (por mucho que sea jerga aceptada del reggaetón), porque aunque a algunos les parezca divertido llegar a esos extremos, al final hacerlo nos hace daño a todos.

O al menos es esa mi humilde opinión.




13 comentarios en “Abre loz ojoz

  • anonymous dice:

    Bueno señores y señoritas

  • galgata dice:

    ¡¡Ésa es mi prima!! Pucha que me encanta cómo pensai, Florci :)

  • florencia dice:

    Es impresionante como en Chile las mujeres en la publicidad son derechamente estúpidas, pero esto no solo se da en la tele, tb lo he oído en la radio. Me pregunto, ¿de dónde sacarán tanta mina con voz de retarded? onda “hay gordo no tengo cerebro… ” La verdad es que la televisión chilena en general está muy mal enfocada, de solo pensar en todos los niños que no tienen otra opción que mamarse tanta estupidez (como los matinales y los laaargos análisis de lo que pasa en la farándula… que no merece más análisis). Tiemblo de miedo al pensar que en ese caldillo de shit se está cultivando parte del futuro del país… En fin, creo que hay que vivir de la naturaleza y no de la TV, apaga la tele, sale al jardín!

  • galgata dice:

    Ah y sobre las preguntas que me hicieron:

  • galgata dice:

    ¡¡Qué buena discusión!! Les agradezco a todos… jajaja… sí fue un post acalorado.

  • Anónimo dice:

    mira a este tipo, ¿lo cachai? ojalá te guste.. tiene una visión crítica y muy cruda, pero no menos cierta, del “sistema”.. y eso que murió hace tiempo.. bueno.. ve si te interesa averiguarte más..

  • Flegolas dice:

    por ello hay que jubilar temprano (los publicistas) e intentar aplicar toda esa creatividad en cosas MUCHO más prohumanas.. como recordarle al hombre (ser humano, ambos sexos) que priorice calidad de vida, o la música, o cualquier otra cosa que no sea intentar hacer weón al prójimo

  • Diego dice:

    El aviso es de PdV es simplente penca, de mal gusto… Aunque debo decir que yo si tengo problemas con el reguetón y todo esa onda.

  • Opinóloga dice:

    Me gustan los posts con acalorada discusión.

  • Dices mucho en un solo “post” para comentarlo todo. Pero estoy de acuerdo contigo. Las mujeres hace mucho son usadas para vender, y no precisamente por su locuacidad, ifyouknowwhatimean. Antes, cuando el mundo de la publicidad la dominaban los hombres, se podía enter (y ojo que no estoy diciendo justificar)… lo alarmante es que ahora hay muchísimas mujeres trabajando en esas mismas campañas que reprochas! Lo sé… conozco a un par.

  • ::vitabril:: dice:

    Uf, creo que te molestó el comercial, no? Jaja.

  • anonymous dice:

    Aunque visceral…plenamente de acuerdo.

  • Mexxe dice:

    Reacción exagerada?? En lo más mínimo. El tema ES grave. Imagínate lo que es para una cabra chica el ver un comercial así (o para un niño varón, también).

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