gatoconejo

El cansancio o cuando a uno no le importa nada

6 de Enero de 2012

cans1Yo creo que el mayor problema de la sociedad podría ser el cansancio. Ni la distribución de la plata, ni la sobrepoblación de algunas ciudades, ni la contaminación: el cansancio.

El cansancio nos hace indiferentes, y es muy difícil trabajar con la indiferencia.

Lo ejemplificaré en algo muy cotidiano: Una amiga del colegio, la Mariajo tenía un perro, un rodesiano: Timmy. Ella lo encontraba encantador y seguramente el perro lo era con ella, pero las otras le teníamos pánico: con nosotras no era amable y además era gigante. Una vez se escondió debajo de la mesa cuando estábamos en el living, y era tan enorme, y gruñó tan fuerte, que la mesa empezó a temblar sobre él, con tazas y platos y librotes, y hasta pequeñas esculturas encima. Solo mi amiga podía dominarlo, cosa que hizo rápidamente en esa ocasión, con una voz suave y graciosa, como si nada horrible estuviera por pasar.

¡Dios! Esa vez creí que me moría. Casi llegué a sentir el frío hálito de la muerte soplando tras mi cuello, y lo mismo le pasó a la Coni, otra amiga que también estaba allí, con la que corrimos juntas a escondernos al baño. Admito que, en mi apuro, casi le cierro la puerta encima, jeje. Sorry, Coni. 

Pese a esto, unos días después, la Coni y yo figurábamos otra vez, como si nada, en el lugar del crimen. Era una tarde intersemanal y las dos veníamos agotadas de nuestras respectivas actividades, con ganas de solo echarnos a compartir el espacio. La Mariajo había ido a buscar vasos o algo así, demorándose mucho rato en sus labores de anfitriona, cuando con horror súbito recordé el perro, y le pregunté a mi interlocutora “¿no estará el Timmy otra vez debajo de la mesa?”… porque no había ni rastro de la dueña, y si él aparecía… ay, no podía ni pensarlo. Basta con decir que hubiera preferido que la mesa se moviera por la aparición del mismo demonio en alguna sesión de malogrado espiritismo, que porque el rodesiano, con su simple cuerpo terrestre, estuviera gruñendo bajo ella.

Mi amiga le tenía tanto miedo como yo, pero para mi sorpresa, en esa ocasión solo contestó un escueto “no sé”, hundida en el sillón. “Estoy tan cansada que me da lo mismo que me coma”, explicó después de un aletargado silencio, aún sumergida en ese océano de tela y relleno, con voz totalmente monótona. Era la viva imagen de los hombres y mujeres consumidos por el vivo ritmo actual. Totalmente destruida, y sin tener siquiera vergüenza de admitirlo. 

En ese momento, lo miramos con distancia y resultó tan gráfico y dramático que nos pareció divertido, ¡muy divertido y terminamos riéndonos!… pero en realidad habla de algo bastante serio: de que hay momentos en que las cosas no nos importan nada. Y eso tiene que ver con el cansancio.

Una forma interesante de explicar esto, es a través de algo llamado la pirámide de necesidades de Maslow, que grafica cómo las personas podemos preocuparnos de los niveles más altos solo en la medida de que hayamos cubierto los primeros. El gráfico al respecto lo adjunto, porque habla por sí mismo. 

Analizándolo, podemos ver cómo uno solo puede darse el lujo de cuestionar el mundo y de cambiar los problemas actuales (y personales), si ha dormido bien, comido bien, y se tiene conexión con otras personas, por dar un ejemplo. No es que de otra manera no pueda suceder, es que es antinatural que lo haga. Aunque a veces los seres humanos – para bien o para mal – vamos más allá de la propia naturaleza.

Los profesores trabajamos mucho con esto. Sabemos que los lunes y martes son los mejores días para hacer clase, pero que antes de almuerzo, y los viernes (para qué decir viernes antes de almuerzo) no puede pedirse demasiado. Es un curso totalmente distinto el que aparece refrescado y listo para la acción a principios de semana, que el que está agotado el viernes en la tarde y solo quiere irse, y una también es distinta. Por ende, hay que planear las clases teniendo en cuenta esto. Y no solo hay que tener en cuenta las diferencias durante la semana misma, sino que agregarles las variantes mayores, como los cambios que ocurren entre el principio y el final del semestre, y también considerar las cosas externas que pasan, como cuando hay un partido del mundial, o acaban de rescatar a los mineros y el ánimo general ha cambiado y eso también influye. O como cuando, por ejemplo, vino la gran nevazón, y los profes debimos dar un rato para dejar que los niños miraran por la ventana. Era algo diferente y lindo, y además nosotros también queríamos mirar.

Tener en cuenta esto que nos pasa, no solo es útil, sino que también clarificador. Uno se acuerda de que habitamos dentro de cuerpos meramente humanos, con energía e intereses limitados, y a entenderlo así. Uno aprende de los timings, por darse cuenta, por ejemplo, de que en ocasiones no es que a alguien no le importen las cosas: es que no tiene la energía o el espacio para hacerse cargo. A alguien deprimido posiblemente no le interesará el destino de los bosques, y una persona enojada tal vez le grite a los que hacen la colecta anual, solo por aparecerse en un mal momento. A alguien que se pasa el día cuidando al papá enfermo quizá no le importe si tal o cual político robó tal o cual cosa, y un tipo cesante que está urgido porque no puede llevar comida a la casa, tal vez prefiera tomar un trabajo injusto y mal pagado, antes que ponerse a luchar por su valor personal: Son cosas que pasan, incomprensibles a nivel ético, pero comprensibles a nivel humano, de los hombres y las mujeres que salen cada día a luchar al mundo, y que en ello hacen pequeñas – o grandes – concesiones, y es que uno solo tiene capacidad para luchar ciertas batallas, no todas… aunque tenga esos momentos en que se siente invencible.

En general el orden es así: de lo más cercano a lo más lejano. Primero, vienen uno mismo y los cercanos, luego el propio barrio, y los amigos, y de ahí los compatriotas, y muy al final la totalidad de la gente y de la existencia. Hay algunos, sí, que son más altruistas, o quienes tienen otro orden de preferencia: los animales antes que la gente, y así. Pero ese, en general, es el orden.

Por eso yo creo que es tan importante aprender a descansar: porque así uno puede luchar mejor esas batallas, y dar la cara para algunas que ni se consideran pelear cuando uno está agotado. Fresco y recuperado, uno tiene más energía, se interesa más en las cosas, y eso hace que sea imposible desligarse del mundo y sus consecuencias, como de uno mismo. Uno puede más, y logra más, y eso hace que también sea más estimulante, vivir.

Y con descansar no solo me refiero al comer bien y dormir, que es muy importante, sino que también a la parte emocional: elegir amistades y amores agradables, no decir que “sí” cuando quiere decir “no”, trabajar en algo en lo que se crea – aunque sea muy en el fondo – y etcétera. Me refiero a darse el espacio para encontrar ese espacio de paz mental, que muchas veces se encuentra solo por permitirse parar. Es que, irónicamente, hay que poder parar, para luego correr más rápido.

Por supuesto, hay personas extraordinarias que son capaces de superar el cansancio y las carencias de los niveles más básicos, y creo que todos hemos sido así alguna vez, en momentos de especial determinación o necesidad. Pero en general estamos somos solo seres humanos, y eso es lo que encuentro que hay que recordar.

Y ese ser humano, afinado y preparado, puede lograr muchísimo.

Igual estos son animalitos, pero se entiende el punto.



6 comentarios en “El cansancio o cuando a uno no le importa nada

  • Anonymous dice:

    Mery!! Que onda esos perros son muy lindos jaja… Aparte de eso es cierto que una hace tanta cosa, por eso se desaparece, ojalá tuviéramos mas tiempo para hacer todas las cosas que queremos…

  • anonymous dice:

    Mery!! Que onda esos perros son muy lindos jaja… Aparte de eso es cierto que una hace tanta cosa, por eso se desaparece, ojalá tuviéramos mas tiempo para hacer todas las cosas que queremos…

  • Anonymous dice:

    Qué buena la pirámide!! No la conocía, ahora eso voy a argumentar cuando exijan demasiado de mi persona xd

  • anonymous dice:

    Qué buena la pirámide!! No la conocía, ahora eso voy a argumentar cuando exijan demasiado de mi persona xd

  • Anonymous dice:

    Muy bueno Maria Paz y certero en las deducciones. También me hizo pensar.
    Liiinda la foto del perro y gato jaja

  • anonymous dice:

    Muy bueno Maria Paz y certero en las deducciones. También me hizo pensar. \u003cbr /\u003e Liiinda la foto del perro y gato jaja

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    '