gatoconejo

La casa tomada

29 de Marzo de 2016

A mí me gustaba

entrar en tu silencio,

dar saltos a su alrededor

amándolo,

pero luego creció

hasta llegar a comerme

y jamás logré volver

a encontrar

tu abrazo.

 

A mí me gustaba

entrar en tu silencio,

era un espacio sólido,

un espacio nuestro,

pero luego se hizo tuyo

y absorbió mi remanso

y todas mis flores

que murieron llorando.

 

Por eso cuando tu omisión

trocó en desvanecimiento,

y se liberaron los canales

que estaban ocupados,

a pesar del dolor

que me torturó por dentro,

nuevos trechos abiertos

se poblaron de pájaros.

 

Y el amanecer volvió a llegar

tras el crepúsculo amargo

y lo que parecía un exilio

se convirtió en nuevo canto,

porque lo que era desazón

y se asemejaba tanto al llanto,

ahora no tenía ganas

de seguir jugando.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

'